Cómo mejorar la responsividad de mi página web

 
 
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La posición de una página en los resultados de búsqueda en Google depende desde hace más de un año de lo bien que cargue esa web en las pantallas de smartphones. Este factor único, que Google llama Índice Móvil, hace que la responsividad de tu web sea imprescindible. Los hábitos de los internautas y el hecho de que más de la mitad del contenido se consume ya en móviles (datos de Comscore 2014) lo convierten además en una prioridad a la hora de diseñar cualquier página web que tenga el objetivo de vender.

El 81% de los usuarios hace búsquedas en Internet sobre un producto antes de comprarlo, según un estudio de GE Capital Retail Bank un dato aún más importante si tienes un negocio local, ya que puedes aprovechar una gran oportunidad si tu web está adaptada para móviles: la experiencia del usuario mejorará, aumentarán las posibilidades de que regresen y de que pasen de ser usuarios de tu web a clientes.

9 tareas para aumentar la responsividad de tu web

1. Menos es más

Si lees con frecuencia en Internet a través de tu smartphone, habrás notado que cuando las páginas son ligeras, no están sobrecargadas y son agradables a la vista, tiendes a pasar más tiempo en ellas. En el caso de los teléfonos móviles, menos elementos significan más facilidad de uso, más tiempo en la página y más ventas. Elige un diseño minimalista que permita al usuario navegar por la página fácilmente y encontrar lo que busca sin tener que hacer en demasiados enlaces.

2. Reduce el tamaño del texto

Puedes hacerlo de dos maneras: la primera es utilizar código CSS para asegurarte de que los títulos, párrafos, botones y navegación son proporcionales al tamaño de la pantalla. La segunda es revisar el texto y sustituir palabras muy largas por otras más cortas y simplificar los títulos. Serán más fáciles de leer en cualquier pantalla y especialmente más agradables en el caso de los móviles.

3. Reduce las imágenes

Cualquier tienda online necesita de las imágenes de sus productos para venderlos, pero no por ello debe arriesgar la velocidad de carga de la página —y por tanto, cómo responde en un móvil— por estar empleando archivos de alta resolución. En esta guía te recomendamos herramientas para comprimir tus imágenes sin perder calidad. En el caso de las imágenes que utilices de fondo de pantalla, valora si son imprescindibles o estropean la experiencia en pantallas pequeñas. Lo mismo en el caso de los vídeos que hayas podido incluir en la portada. Puedes utilizar la herramienta Pingdom para comprobar la velocidad de tu página y encontrar qué archivos la están ralentizando. Puedes probarlo gratis durante 14 días.

4. Lo más importante primero

Las llamadas a la acción en botones o títulos comunican fácilmente a los usuarios qué van a encontrar en tu web y qué pueden hacer para contratarte, hacer una reserva o comprar un producto. Para una web más responsiva, incluye este elemento en la parte superior de la portada o de manera que se vea nada más acceder a la web.

5. Adapta tu navegación

Una web responsiva eficiente necesita de un menú de navegación perfectamente organizado y adaptado para las pantallas de móviles. En la mayoría de los casos esto se traduce en un menú desplegable que se activa al presionar el botón conocido como “hamburguesa”, con tres rayas horizontales. Cuida el diseño para que el tamaño de la letra y de los botones del menú sean proporcionales al de la pantalla.

6. El carrito siempre visible

Si tienes un negocio online con plataforma e-commerce, no escondas el carrito. Mantenerlo siempre visible en la navegación o en la parte inferior de la pantalla, como permite Squarespace, es una de las mejores maneras de asegurarte de que el usuario no abandona una adquisición simplemente porque no podía regresar al carro de compra.

7. Evita el uso de ventanas emergentes o anuncios pop-up

Mientras que un mensaje en pop-up es fácil de evitar en una pantalla grande, en los móviles pueden estropear la experiencia del usuario y llevarle a abandonar la página. Si decides contar con ellos, asegúrate de que tienen un verdadero valor añadido y que el usuario no se va a sentir decepcionado si decide interactuar con ese contenido. Si no es imprescindible, elimínalo.

8. Consulta tu página en un móvil

Es la manera más fácil de saber si la página y el diseño funcionan correctamente o no. Consulta cada sección y haz clic en cada botón como lo haría uno de tus posibles clientes. Depura el diseño hasta que sea lo más sencilla posible de utilizar. Si te cuesta leer un párrafo, encontrar un botón o el menú de navegación, tus usuarios probablemente también.

9. Pregúntale a Google

Haz el test de responsividad de tu web con esta herramienta de Google para descubrir otras maneras de mejorar la apariencia de tu página web en dispositivos móviles.

 
 
 
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