Qué es el porcentaje de rebote y 7 trucos para reducirlo

 
Foto:  Jed Villejo

Hay un pequeño secreto que te puede estar costando la fidelización de tus clientes y, por tanto, también dinero. Este desconocido se llama “porcentaje de rebote” de los usuarios de tu web.

¿Qué es el porcentaje de rebote?

Este porcentaje es un buen indicador del nivel de participación básico de los usuarios en tu página web. Es el equivalente en internet a cuando nos miramos a los ojos en una conversación en la vida real. Según Google, “un rebote es una sesión con visita a una sola página en la que el usuario abandona la web” sin consultar ningún otro enlace. Es decir, “cuando un usuario solo ve una de tus páginas y después se marcha”.

Esto significa que tu web, por varias razones posibles, no ha convencido al usuario para que se quede. Entre las causas puede ser que tu web no cuente con una portada correctamente enlazada con el resto de páginas relevantes o que el usuario no haga clic en ninguno de los botones visibles. El porcentaje de rebote es el número de sesiones de una sola página dividido por todas las sesiones (el número total de visitas).

Para la mayoría de nosotros, la portada es la vía de entrada al resto de la web, por lo que necesitamos que los usuarios hagan clic para visitar otras páginas donde vendemos servicios o productos, o compartimos información relevante. Queremos que interactúen con nuestra página.

¿Es malo tener un porcentaje alto de rebote?

Si te encuentras entre la categoría que acabamos de describir, sí.

Sin embargo, si tienes un blog con una única página como el de la estrella del marketing online Seth Godin, donde los usuarios ven inmediatamente el último post que ha publicado, es posible que el porcentaje sea alto aunque tus lectores estén muy interesados en lo que escribes. Especialmente si los artículos no tienen muchos links a otras secciones de tu web. Hay lectores fieles que vendrán a la página todos los días para leer el contenido sin necesariamente consultar los archivos, ya que están familiarizados con tu trabajo.

El visitante puede estar enganchado al contenido pero consultar una sola página cada vez si tu objetivo es uno de estos:

  • Capturar emails, por ejemplo, si tienes una landing page para una aplicación.

  • Promocionar el consumo de vídeos. Incluso si uno de tus usuarios ve el vídeo 15 veces, solo contará como una sesión (con un porcentaje de rebote del 100%).

  • Crear links externos a otras páginas. Por ejemplo, si tienes un blog que funciona como agregador del contenido de otros.

  • Para descargar un PDF u otros archivos.

  • Enlazar a una dirección de email o un número de teléfono para que los usuarios se pongan en contacto contigo.

Google interpreta este tipo de interacciones como Eventos y los puedes monitorizar en Google Analytics para saber cómo funcionan tus links externos, el éxito que tienes con un lead magnet al rastrear el número de descargas o conocer la cantidad de tiempo que pasan tus usuarios en tu web.

¿Por qué es tan alto mi porcentaje de rebote?

Recuerda que esta tasa es un indicador del nivel de participación de tus usuarios. Por ello, la mayoría de los factores que afectan al porcentaje de rebote tienen que ver con lo relevante que es tu contenido y lo fácil que es acceder a él. Estos factores incluyen:

  • La rapidez de carga de la página. Según una encuesta de Think With Google de 2016, dos de cada cinco usuarios abandonan una página si tarda más de 3 segundos en cargar.

  • Los links rotos arruinan la experiencia del usuario. Crean expectaciones y después causan una decepción al no funcionar correctamente.

  • El diseño no es responsivo. Un gran número de usuarios acceden a las páginas a través de teléfonos móviles. Cada vez más. Si la página no está optimizada y las imágenes y el texto acaban unos encima de otros, el usuario va a interpretar que la página está rota y se marchará.

  • Navegación compleja. Cuantos más clicks hagan falta para acceder al contenido o al producto, menos se implicarán tus usuarios. Por ejemplo, si vendes ropa, lo ideal será que el cliente pueda añadir productos al carrito con un solo click desde la página principal, en vez de tener que ir hasta la página de producto en varios pasos.

  • Falta de jerarquía en el diseño. La composición de la página principal debe comunicar rápidamente quién eres, lo que ofreces y cómo puedes ayudar a tus potenciales clientes. Si el diseño es confuso o carece de llamadas a la acción claras con enlaces a páginas interiores, los usuarios se marcharán.

  • Ventanas emergentes y anuncios que el usuario debe cerrar para poder continuar viendo el contenido. El guru del marketing online Neil Patel recomienda retrasar la aparición de estos pop-ups entre 3 y 5 segundos para evitar la penalización de Google. Aún así, como muchas otras formas de marketing que interrumpen la navegación, pueden resultar altamente irritantes y provocar una reacción negativa entre tus usuarios. Considera la posibilidad de incluir un boletín de noticias o un lead magnet descargable en la página principal o en el pie de página.

¿Cómo puedo mejorar mi porcentaje de rebote?

  1. Crea links internos

    • Ninguna de tus páginas debería estar sola. Todas deben enlazar al resto del contenido de tu página web. Cuando decidas crear tu página, piensa en una composición escrita: necesita una introducción, cuerpo y desenlace. Tu introducción —la portada— cuenta con los principales argumentos o enlaces al resto de secciones. En el cuerpo —todas las páginas secundarias— desarrolla y proporciona apoyos a esos argumentos. En la conclusión —página de contacto, quiénes somos— reitera los principios de la portada con más detalle.

    • Un buen truco para saber si tu página está bien organizada es pensar en los links en esta dirección: de la portada a las páginas principales (blog, tienda, servicios, galería de imágenes) y de ahí a cada sección interna (entrada de blog, producto, servicio). Esta es la manera de construir una página que engancha.

  2. Mejora tu velocidad de carga perdiendo peso

    • Haz que el contenido sea concreto y evita añadir texto innecesario. Cuanto más pese la página, más tarda en cargar.

    • Intenta que las imágenes no tengan más de 2500 píxeles en su lado más grande.

    • Limita el número de imágenes y vídeos que usas como fondo de una sección.

    • Considera empotrar los vídeos en servicios como YouTube o Vimeo para evitar que ocupen espacio en tu servidor.

    • Utiliza la herramienta de Pingdom para comprobar la velocidad de carga de tu web y saber qué archivos o códigos la están ralentizando. Ofrecen un período de prueba gratis de 14 días.

  3. Elimina código innecesario

    Cuanto más extenso sea tu documento de CSS, más tardará en cargar la página. Utiliza solo lo esencial y tira el resto.

  4. Limita el uso de javascript
    Este lenguaje de programación está alojado principalmente fuera de tu página pero el navegador lo requerirá cada vez que cargues tu web. Esto puede ralentizar la velocidad de carga. Aunque hay funciones maravillosas que dependen de este lenguaje, piensa si realmente las necesitas tanto como para sacrificar el funcionamiento de tu web.

  5. Arregla los links periódicamente

    Puedes utilizar la web Dead Link Checker para comprobar si hay alguno que no funciona y corregirlo.

  6. Mejora el diseño responsivo

    • Consulta este programa para saber cómo funciona el diseño de tu web en varios dispositivos y obtener sugerencias si necesitas mejorarlo. Google

    • Elige un diseño limpio y minimalista que se adapte a todas las pantallas.

    • Si tu página tiene una distribución compleja del contenido, contrata a un diseñador profesional para que mejore tu versión móvil.

  7. Haz que sea fácil de encontrar.
    Asegúrate de que las partes más importantes de la web son accesibles:

    • Mantén el menú principal en la parte superior de la página

    • Destaca la página más importante (por ejemplo, pedir cita) en el menú y en un color distinto al resto

    • Coloca el carrito de compra en el menú principal y haz que siempre sea visible

    • Escribe descripciones de productos y servicios de manera clara y sencilla

    • Si tienes una tienda física, incluye tu dirección, información de contacto y mapa en el pie de página

 
 
 
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