Cómo captar y mantener la atención del usuario en tu página web

 
Foto:  Alex Perez

Cuatro de cada diez usuarios de una página web la abandonan si el contenido no carga en menos de tres segundos según una encuesta elaborada por Think With Google en 2016. Nuestro nivel de atención, especialmente en internet y aún más en los dispositivos móviles, es cada vez más escaso, por lo que el tiempo que pasen tus usuarios en tu web dependerá del diseño, el lenguaje, la navegación, la calidad del contenido multimedia (fotografía, vídeo, infografía) y la relevancia de la información que ofreces, ya sea en las páginas principales o en un blog. Cuando consigas que un usuario entre en tu página web, aprovecha estos 6 factores al máximo para captar su atención y convertirle en tu mejor cómplice.

Diseña una web minimalista bien organizada

  • Asegúrate de que el diseño sigue una estructura basada en los patrones de búsqueda de tu cliente ideal, es decir, que responde a sus principales preguntas nada más entrar en la web: qué servicios o productos vendes, cómo puede utilizar tu página y quién eres.

  • Aprovecha un estilo minimalista para evitar aturullar al usuario con detalles superfluos.

  • Usa una jerarquía en tu tipografía (con títulos organizados en h1, h2, h3) para comunicar visualmente qué es lo más importante.

  • Utiliza botones atractivos que llaman a la acción inmediata.

  • Opta por un diseño responsivo que se adapta visualmente a todos los dispositivos del mercado.

Usa un lenguaje persuasivo

Cuando nos comunicamos con una persona en la vida real, la mirada a los ojos y otros gestos compartidos generan complicidad porque estamos participando en una interacción. El obstáculo de la web es que ofrece pocas oportunidades para este nivel de implicación. La solución está en ser breve y seductivo para captar la atención del cliente y mantenerle interesado. Presenta toda información con celeridad: claridad y brevedad.

  • Crea un plan editorial que trate temas relevantes para el cliente y que respondan a sus inquietudes. Cuanto más sientan que estás teniendo una charla con ellos, mejor. Haz preguntas, pide críticas constructivas y ayuda a que se sientan parte de la conversación.

  • Haz un estudio del cliente ideal para entender sus mayores obstáculos a la hora de abordar su problema, sus preguntas cuando ya ha decidido comprar la solución y sus inquietudes sobre el funcionamiento del producto o mantenimiento del servicio después de la entrega del mismo. Ofrece soluciones e información útil para ayudarle a resolver esas dudas.

Desarrolla una web con una jerarquía clara

  • Organiza la página de forma que la portada sirva de plataforma para toda la web con enlaces a las páginas interiores principales que a su vez enlazan entre sí y con las páginas secundarias y entradas de blog. El lector debe poder pasar de lo general a los detalles y volver atrás si requiere más información sobre algo que había visto antes sin tener que hacer una búsqueda independiente.

Optimiza la velocidad de carga

  • Ofrece una navegación fluida para retener a los usuarios que entran en tu página web. Hoy en día los internautas esperan una experiencia sorprendente, interesante y rápida. Cómo ya dijimos, 4 de cada 10 abandonan una página web si no carga en tres segundos. Según HTTP Archive, una organización que recaba y analiza el contenido de las páginas webs desde 1996, una página web normal pesa 1544.7 KB. Una web con sobrepeso tardará más en cargar y será abandonada por los usuarios.

Crea un blog que sirva de fuente de recursos

  • Sé generosa con tus conocimientos. No te dediques a escribir sobre tus servicios sino comparte artículos, estudios y otro contenido que pueda ser útil para tus clientes y lectores.

  • Elige calidad y no cantidad. Es mejor escribir una cantidad reducida de contenido especializado y poco común que llenar tu web con artículos de baja calidad.

  • Sé consistente. A ser posible, intenta publicar de forma regular para que leer tu blog se convierta en parte de su rutina.

Instala una plataforma e-commerce sin fallos

Cuando el usuario decide comprar, en realidad ha terminado un viaje muy largo. Ha identificado un problema, ha decidido enfrentarse a él, ha tenido que buscar información, ha comparado entre posibles soluciones, ha decidido invertir en la solución idónea y cuando al final llega para comprar y hacerse con la solución—su recompensa tras esa odisea—, tu web no debe ponerle ninguna barrera ni inconveniente.

  • Tu plataforma e-commerce, ya sea una tienda online para vender un producto físico o digital, un sistema de reservas o de contratación de servicios, debe facilitar este paso final: el usuario debe poder acceder a tu tienda online desde cualquier página de la web, ver fácilmente dónde consultar más detalles de tu producto (precio, gastos de envío, impuestos, testimonios de otros clientes), cómo añadirlo al carro de compra y qué ocurrirá una vez que haya pagado por él.

  • Si tienes una tienda física, asegúrate de que sea imposible no toparse en tu web con la dirección del comercio, así como un mapa (Google Maps, por ejemplo) que muestre su ubicación exacta. Es muy probable que tus potenciales clientes te busquen desde su teléfono móvil por lo que ver este mapa les ayudará a llegar hasta ti.